Cuando nos planteamos la transformación de un vehículo lo primero es tener las ideas bien  claras acerca de lo que deseamos hacer, para empezar nuestro trabajo con buen pié. Lo más  importante es aprovechar de manera racional y práctica el espacio del que disponemos. Salvo  pequeñas modificaciones y como regla general, las distribuciones interiores de los distintos  modelos de furgones suelen ser siempre las mismas. También debemos pensar en el futuro:  cuando vayamos a vender nuestro camper, será muy difícil hacerlo si la distribución y el  equipamiento resulta extraño o fuera de lo normal. ¿Camper o autocaravana? ¿Por qué transformar un furgón en lugar de comprar una autocaravana?, la respuesta es bien  sencilla. Por un lado, un furgón vivienda o camper pasa casi inadvertido donde quiera que  vayamos ya que su apariencia externa no difiere practicamente de la de cualquier otro furgón. Y por otro lado, podemos darle un uso diario y movernos sin mayores dificultades entre el tráfico,  cosa que sería prácticamente imposible de hacer con una autocaravana. Cada vez son más los  aficionados al caravaning que optan por un vehículo "mixto", es decir, que pueda ser usado a  diario para ir a trabajar y que a la vez nos permita disfrutar de nuestro tiempo libre. En este  sentido, últimamente están teniendo mucha aceptación los vehículos de pequeño tamaño tipo  Volkswagen Caddy, Ford Tourneo, Fiat Doblò, etc... que una vez transformados, permiten a dos  personas acampar cómodamente en cualquier lugar. Para ello, canariVan® dispone del sistema  de módulos autoinstalables easy-Van® con el que podremos convertir nuestro furgón o  monovolumen en un camper en cuestión de minutos. También debemos tener en consideración  el elevado coste de una autocaravana en comparación con uno de estos vehículos. Antes de empezar Antes de abordar la transformación de nuestro furgón es conveniente que cojamos un lápiz y un papel y hagamos un pequeño esbozo de cómo queremos distribuir el interior teniendo en cuenta el equipamiento que queremos proporcionar a nuestro vehículo. Es interesante también que  conozcamos de antemano algunos de los accesorios que podemos incluir en su interior. Otros conceptos que debemos tener claros son el número de plazas que necesitamos, si lo  vamos a usar a diario o sólo los fines de semana, si necesitamos un vehículo potente y con las  prestaciones de un turismo y lo mas importante…con que presupuesto contamos. Elección del vehículo Si estamos pensando en adquirir un vehículo de primera mano para posteriormente convertirlo  en un camper, es importante elegir el vehículo apropiado. Por ejemplo, si pensamos dotarlo de  un baño interior con ducha, es obvio, que debemos optar por un modelo con techo elevado o  sobreelevado. Si, por el contrario, no deseamos dotar a nuestro camper de un baño interior,  podemos optar por un modelo de techo bajo e incorporarle una ducha exterior. Este último tipo  de vehículo resulta más práctico, por su tamaño y maniobrabilidad, para moverse a diario y sobre todo, si lo hacemos dentro de una ciudad. No obstante, la elección de un vehículo de techo alto  es muy importante y no sólo a la hora de instalar un baño en su interior. Puede que al final  acabemos hartos de tener que movernos en el interior casi agachados. Equipar un furgón de  segunda mano también puede ser una opción interesante, siempre y cuando el vehículo se  encuentre en buenas condiciones tanto de chapa como de motor. Otro aspecto importante a la  hora de elegir un vehículo es la potencia ya que hay que tener en cuenta que una vez  transformado, su peso se verá incrementado dependiendo del equipamiento. ¿Qué hay detrás de una reforma? Muy a menudo, pensamos que realizar algún tipo de modificación en el interior de un furgón no  representa ningún problema y nos va a costar “dos duros”, pero en la mayoría de los casos no  ocurre así. Pensemos, por ejemplo, que queremos dotar a nuestro furgón de una simple ducha  exterior y una batería auxiliar para asegurarnos una cierta autonomía en el interior del  habitáculo. Detrás de la instalación de esa ducha y esa batería hay una serie de elementos en  los que quizá no nos hayamos parado a pensar como son: el depósito de agua (en el interior,  debajo o incluso en el techo del vehículo), la bomba de agua (sumergible o no), el vaso de  expansión (opcional), las tuberías, llaves de paso, codos, racores y demás elementos de  fontanería, la mencionada batería auxiliar o acumulador de corriente, el relé o repartidor de carga que proporciona la carga a la batería auxiliar (para que se cargue mientras tenemos el motor en marcha), el cableado y demás elementos que conlleva esta instalación eléctrica. Todos estos  elementos con los que, a priori, no contábamos son los que, sin duda, encarecerán nuestra  “pequeña” modificación. También debemos tener en cuenta que no es lo mismo realizar este  trabajo en un vehículo que no esté amueblado, que hacerlo en otro que ya cuenta con muebles  en su interior, ya que en este segundo caso nos veremos obligados a desmontar/montar y  adaptar buena parte de esos muebles, con el consiguiente gasto en concepto de mano de obra.